Al día de hoy nadie discute la eficacia del láser en la depilación permanente. Hace ya 20 años que se publicaron los primeros trabajos con láseres de rubí, por lo que muchos casos en los que se hablaba de depilación duradera se han confirmado como permanentes. Con los años, se han ido perfeccionando los protocolos de tratamiento y se ha ido delimitando qué láseres son los que presentan mejores resultados.
El LIGHTSHEER es un laser de diodo que emite entre 800 y 810 nm de longitud de onda. Tiene la ventaja que es muy versátil en cuanto a los tipos de piel que puede tratar y, a nuestro entender, el que presenta mayor grado de eficacia ( partiendo de que ningún láser es el mejor para todos los casos ). Fue el primero en incorporar un sistema de enfriamiento por contacto por cristal de zafiro que protege la piel.
Debido a su longitud de onda, no sólo actúa sobre los depositos de melanina, si no que también lo hace sobre los vasos que irrigan el folículo, aspecto importante ya que la duración de la depilación parece ligada a conseguir un daño en las "células madre" de la protuberancia .
Como inconveniente principal, pero poco importante para nosotros, es que el tamaño del spot es pequeño( 9 x 9 mm ) por lo que se tarda más tiempo en realizar cada sesión. Teniendo en cuenta que hay que hacer una sesión cada 2-3 meses, no nos parece significativo.